martes, 11 de octubre de 2011

Hasta el año 3000

Todo sucedió a una hora de la Biblioteca Mentas Libres, en esa banca de guadua que hay allá arriba ¿si la ve? La noche olía a cigarrillos, a Spakies, a canciones de salsa enlatadas, a cumpleaños con cannabis. El momento fue mágico pero real, loco pero con mucho sentido, romántico pero no tonto, corto pero eterno. Al llover, los animales danzaban sus rituales alrededor de la luna y en ese lugar, en ese preciso lugar, nacía un no sé qué, un no sé donde, un no sé cuándo que dejó todo inundado hasta el año 3000.

sábado, 8 de octubre de 2011

No le sé decir

No le sé decir.Tal vez sea porque estudié sólo hasta tercero de primaria. Yo sólo vi que el de verde disparó y toditico quedó en silencio por unos segundos hasta que los gritos de sed, pero sed de libertad, se escucharon en todos los ranchos, en todas las cañadas, en cada rincón de la montaña y convirtieron las cadenas, los grilletes, los látigos, la humillación, la injusticia en sus barricadas y la libertad en su bandera, pero la verdad no le sé decir. Tal vez porque estudié solo hasta tercero de primaria. 

viernes, 7 de octubre de 2011

Mano negra

Voy a hacer de mi vida una comedia romántica, haré que revolucione como un carrusel y el álbum será el epicentro de la magia, ya que me hicieron un parte y me quitaron el pase para querer porque anduve enamorada hasta el copete.
Si yo fuera presidente me vestiría bien, luego los mato a todos y vuelvo a la tierra- dijo Julián pero yo le dije que amor no tenia tilde –Olvídate mugre- amor tiene tilde.
A la final… tocará liberar la patria de la mano negra que casualmente es la derecha.

Masglo color ejecutiva

Un pelele diría yo, la verdad no confío en alguien que huela mal, no le vuelvo a dar picos en el alma. Era de madera pintada con Masglo color ejecutiva y sólo quería vivir en letra pegada. Un día se quedó buscando los 200 caballos de fuerza en un automóvil pero fue pisoteado por un pupitre patriótico que buscaba la locura en el intenso color del carro, pero era de esperarse, esos aparatos modernos andan siempre de parranda.
Quizás fue porque acordamos no acordar ni recordar lo que pasó. 

Verdad marca ACME

Yo opino que estoy harta de la verdad de terciopelo marca ACME, porque tengo un polígrafo integrado a mí y eso es de operar mi querida, solo quisiera que me compres cigarrillos por decenas estúpido aldeano y que te embriagues con mi olor a pelo sucio sin necesidad de destilar el olor del shampoo, porque sé que piensas más que una galleta.
Y es que pone cara de bonito y todo la porquería esta, como para que me des carazos en las manos por un ratico.

Esta historia continuará...

Se llama Soledad y está acostada en una hamaca fumando lentamente su cigarro, un Derby porque los demás le saben a culo. Tocan la puerta y al salir ella no ve nada, tal vez sea porque no tiene sus gafas puestas, sólo alcanza a  ver un corazón herido de muerte, pero no le presta atención, le tira el cigarrillo y le dice eso fue todo tan tan. Cierra la puerta y al entrar de nuevo a su madriguera, es asesinada por el puntiagudo amor excipiente que hay en su loca mente, porque el amor es una loca condición mental. Por eso, esta historia continuará…

No ha sido una patria libre.

Que ella no diga nada, pero piense ¡pienso luego existo! Tal vez 23´328.000 segundos, pero, ¿más? Nunca ¿nunca?
 Que ella diga ¡voy a cortar mi proyecto de vida en tiras cómicas con el filo de un pueblo en busca de libertad!
Que ella escuche un ruido tétrico que mutila sus pensamientos y masacra sus ideas.
Que ella haga un monólogo  de la vida de Simón Bolívar Libertador murió en Santa Marta en Caracas nació, como una representación artística de muchos años de ilógica inconsciencia.
Que ella corrija la historia con Liquid Paper y escriba con una pluma de cóndor de los Andes llena de gritos de lucha civil.
Porque lo que ella ha visto no ha sido una patria libre

Porque yo soy así...

Yo le ofrecí un tintíco, pero en una taza porque todo estaba sucio y me dijo que no me quería ver más y yo le quité los ojos y los colgué de una estrella fugaz porque yo soy así.
Me llamó a los trece días hábiles, pero yo le tiré el teléfono en la cara, no sin antes decirle ¿cuál es tu problema mugroso? y me dijo que no me volvería a hablar, entonces le cosí los labios con seda dental de hierbabuena para evitar la caries porque yo soy así.
Ocho días antes me mandó por fax una bolsa de panadería en la que escribió que le gustaría dejar de sentirme y yo le dije lo siento pequeño pero yo soy así.
 El amor se fue porque lo dejaba el bus.

Silencio!!! El ruido contamina.

Es +2.  
¿Paco?  El  no  se  llama  así, oigan  a  este  hijueputa,  oigan  a  este  bobo.  Boba  su  mamá  que  no  lo  abortó. ¿Cuándo?
Nos  dieron  los  amperios  y  el  tiempo  (bis 2 veces). ¿Esa es la profesora? Abuyuyuyu. ¿Qué?  Yo no sé. Mucho gusto, yo me llamo cumbia. ¿Dónde?
¡Ay! Si viera lo que me pasó! ayudeme a encontrar el benceno que se me perdió.
Que  porque  es lo mas chimba de la Universidad. Esto es  mucho  bobo, ni  que fuera una licuadora. Ay Jesús. Lo bueno es que solo lo entendemos nosotras. Y no sé cómo se llama. Y con eso, ¿Cómo te sientes?. ¡Las galletas no!
Silencio!!!  El ruido contamina. 


¿Seré yo maestro?

Un día me preguntaste quien era yo y después de mucho pensarlo, llegué a la conclusión de que no sé qué o quién soy, solo sé que tal vez si me falta ese tornillo del que tanto escribo, del cual nunca te he hablado y tal vez por ese tornillo no debes involucrar el amor; que tal vez  mi mayor miedo es la motosierra que cortará poco a poco mis sueños, mis ideales, mi puño en alto, mi voz, al momento de asesinarme; que tal vez mi pasión si es dibujar ojos en las nubes grises electrizadas; que tal vez, en realidad, si quiero que me entregues tu corazón, pero me da miedo el cambio de arteria subclavia izquierda y también me aterra el papel regalo. Tal vez escribiré sobre tu pared y sobre tu piel con tiza china: “estás etiquetado y haremos el amor toda la tarde, saldremos en la noche a comer barquillos de papel con tus gatas y también iremos al Pavo, porque los viernes no van viejitos y te daré un beso caliente con sabor a nicotina en la noche fría y leeremos sobre  materialismo dialéctico y lucha de clases y porque no, leeremos también Opio En Las Nubes  que es una cosa de locos y me convertiré en tu Amarilla y bailaremos al son de la locura en el alba y seremos pueblo” y luego despertaré del letargo y todo quedará atrás. Tal vez, solo tal vez quiero conocer y amar tu ser, tus vicios y manías, tus labios, tus palabras, tus mentiras, tus verdades y tu Prometeo Encadenado. 

C8H10N4O2

Seguiré buscando la cordura en Google y raspando el pagado del arroz para ver si encuentro el tornillo; esta semana ví uno en la biblioteca, pero una mesa, de esas azules, se apresuró a tomarlo y lo acompañó con un granizado de café, mientras yo dibujaba la estructura de la cafeína con un Magic #6 en el vidrio de la ventana por la que huyó el susodicho.

No es redundancia

Tendré que hacerle la prueba del polígrafo al coach de tu equipo porque tuve que llevar la olla ya que no prestaban el envase.
 Y seguramente aparecerá ese cuadro de franjas de colores que indica que no hay señal y las palabras serán simples pero eternas.
Y meteré un destornillador por mi oreja para ajustar aquella tuerca y me convertiré en un triple de cine para empezar a tejer el atrapasueños en el que serás inmovilizado.

Están mal...

Aquí las cosas están mal.
¿Por qué no pensar en lo que vamos a ser cuando seamos chicos, no en lo que seremos cuando grandes?
¿Por qué no nos gustan las personas “mala ley”, si no luchamos en contra de las malas leyes?
¿Por qué no pensar en amar de corrido y leer lento nuestras vidas?
¿Por qué temer a lo desconocido?
¿Por qué no construir una casa como la de la bruja de la historia de Hansel y Gretel?
¿Por qué cuando me besas me siento como si estuviera en el trono de Tupac Amaru y cuando no lo haces me siento atravesada por una bala envenenada?

jueves, 6 de octubre de 2011

Crimen de alto impacto

Érase una vez el amor pero tuve que matarlo, lo sumergí en arenas movedizas. La razón: ponía huevos de oro golfi y los vendía en Impala  para comprar tortas de jamón y aguas frescas de Jamaica con sabor a tamarindo. Murió junto al libretista de esta historia y el productor ejecutivo fue sospechoso de ser cómplice del crimen.

Cállese que ud. no sabe nada

Hay muchas cosas que no sabes de mí.
No sabes que les temo a los niños, a las culebras y al ruido de los aviones.
No sabes que me encanta el teatro pero no lo practico porque no se me da la gana.
No sabes que quisiera tocar guitarra para enamorarme de mí.
No sabes que amo la música aunque no sé nombres de guitarristas, bajistas o vocales.
No sabes que odio las habichuelas, el huevo y los truenos al almuerzo.
No sabes que me apasiona dibujar ojos en las paredes y en las nubes.
Hay tantas cosas que no sabes, como que quiero que alguien me ame como tal vez aquel compositor amó a Deborah  o como para que me dibujen en una servilleta blanca mientras se toman un café en un pocillo de banderita “café de Colombia”.

Sólo por poner un ejemplo

Y así sucesivamente; por ejemplo, creo que el amor huele a chontaduro crudo en un puente, sabe a teclas de piano viejo, a Para Elisa exactamente, se escucha como cuando cae una gota de Amarillo sobre una almohada, se ve como una locomotora del siglo XIX estrellada en un letrero publicitario de Pepsi y se siente como cuando tocas una cuerda vocal en el fondo de un barril de acero con una baño de níquel.

Cortando sueños

Pero nadie lo escuchó, el motor de la máquina opacó sus gritos, o tal vez no le prestaron atención porque estaban en rumbaterapia o tomando arrechón. Total… nadie, sólo su verdugo, escuchó sus últimas palabras, palabras llenas de odio, rencor, miseria, hambre, tristeza, soledad, temor, llenas de que mi mamá no sufra, de dolor, amargura, pero sobre todo llenas de libertad.